Caso Medusa:  Interesante lección política

Caso Medusa: Interesante lección política

Por Juan Lopez

El amplio expediente acusatorio contra el ex Procurador General de la República (PGR) Jean Alain Rodríguez y compartes (Caso Medusa), en el que se les imputan ilícitos penales sobre lavado de dinero, sobornos, estafas al Estado, falsificación de documentos y otras graves infracciones de naturalezas criminales es una interesante lección política, al margen de la sentencia final que habrán de dictar los tribunales, luego de un extenso juicio oral, público y contradictorio.

Los datos que sirven de sustento a dichas acusaciones han estremecido a la sociedad dominicana. Directa e indirectamente el “Caso Medusa” impacta al gobierno, a la sociedad política y a un importante sector empresarial.

La arrogancia, prepotencia, lujosa ostentación, ambición desmedida y los frecuentes abusos de poder que caracterizaron las ejecutorias de Jean Alain, de acuerdo a las informaciones de este voluminoso expediente; también proyectan el uso arbitrario de los poderes del Estado y la vulgar deshonra de la “confianza y apoyo incondicional” que le dispensó el presidente Medina.

En este trascendental caso de corrupción, en forma tangible, por primera vez se visibiliza la participación corruptora de ciertos empresarios y aristócratas de abolengo. Por igual se transparentan las debilidades y permisibilidad de los presidentes ante funcionarios predilectos, premisa de la que debemos partir para empezar a comprender este inédito caso.

En contraposición de interesados comunicadores, creemos que en el “Caso Medusa” se está respetando el debido proceso. Obsérvese que de las 41 personas y 22 empresas inculpadas, independiente de lo gravoso del expediente, sólo están privados de libertad cuatro de los supuestos coautores del entramado criminal del “Caso Medusa”.

En esta reflexión también nos preguntamos: En la historia política de nuestro país, ¿se había presentado otro caso de tanta envergadura y con tan amplia repercusión en instituciones públicas, personalidades y empresas privadas involucradas?

En cuanto al gobierno del PRM-Abinader, ¿las consecuencias políticas tangibles e intangibles de este caso se limitarán a la desvinculación del Ministro de la Presidencia mediante “licencia solicitada”?

Con respecto al PLD y los ex presidentes Leonel Fernández y Danilo Medina, ¿estarán conscientes de la peligrosidad que significa la permisividad y ausencia de la necesaria “desconfianza sana” al depositar poderes ilimitados y confianzas incondicionales en funcionarios por afectos y preferencias personales?

Independientemente del tiempo que permanezca el “Caso Medusa” en los tribunales, ¿cuántos de los encartados en el expediente recibirán sentencias condenatorias por los daños causados al Estado y pueblo dominicanos?

Ante y después de la sentencia definitiva de los tribunales, ¿la actitud y desaforado comportamiento del ex PGR Jean Alain Rodríguez servirán de espejo negativo para presentes y futuros funcionarios de nuestro país?

Esperamos que el “Caso Medusa” y otros similares y recientes en países latinoamericanos sean asimilados a través de estas tres enseñanzas: 1. Los cargos públicos, por encumbrados que sean, son muy efímeros y para servir a la sociedad. 2. En esta época, más que en ninguna otra, “es mucho más fácil salir del poder del Estado que llegar a uno de sus cargos”. 3. Es muy difícil y traumático para una persona y su familia pasar de lo sublime a lo ridículo. Es decir, “bajar de la cumbre del poder a la cárcel”.

jlopezb18@gmail.com

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